Lo que suele cambiar
- Menos financiación: es habitual que financien un porcentaje menor del valor que en la vivienda habitual, así que necesitas más entrada.
- Tipo algo más alto: el diferencial suele ser mayor.
- Más peso de tu deuda actual: tu primera hipoteca cuenta en el límite de endeudamiento (ver cómo te estudia el banco).
Haz la cuenta completa
Además de la cuota, suma impuestos, comunidad, seguros y mantenimiento (ver gastos de comprar una casa). Si la vas a alquilar, compara la rentabilidad con lo que rendiría ese mismo dinero invertido (ver alquilar o comprar).
Un ejemplo con números
Una segunda vivienda de 150.000 €, comparando dos supuestos de financiación (cifras hipotéticas, cada banco decide):
| Concepto | Financiación del 80 % | Financiación del 70 % |
|---|---|---|
| Importe financiado | 120.000 € | 105.000 € |
| Entrada que pones | 30.000 € | 45.000 € |
| Gastos de compra (8-13 %) | 12.000 - 19.500 € | 12.000 - 19.500 € |
| Ahorro total necesario | 42.000 - 49.500 € | 57.000 - 64.500 € |
Menos financiación significa 15.000 € más de ahorro propio inmovilizados, que dejan de rendir en otra parte.
Preguntas frecuentes
¿Me conceden una segunda hipoteca si ya tengo una?
Es posible, pero el banco suma las dos cuotas a tu nivel de endeudamiento y puede exigirte más entrada o ingresos.
¿Los impuestos son iguales en una segunda vivienda?
Los impuestos de la compra dependen de si es nueva o de segunda mano y de la comunidad autónoma, no de si es primera o segunda vivienda.
¿Compensa alquilarla?
Hay que descontar impuestos, derramas, seguros, vacíos y mantenimiento antes de comparar la rentabilidad neta con lo que rendiría invertir ese dinero.